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Colaboradores

LA MUJER SIN SOMBRA
(DIE FRAU OHNE SCHATTEN)

Ópera en tres actos (1919)
Música de Richard Strauss
Libreto de Hugo von Hofmannsthal
Producción de De Nederlandse Opera Amsterdam

Director musical: Ira Levin
Director de escena: Andreas Homoki
Director Colaborador de Escena: Arturo Gama Terrazas
Diseño de Escenografía y Vestuario: Wolfgang Gussmann
Asistente del Escenógrafo: Thomas Bruner
Asistente de Vestuario: Christian Andresen
Diseño de Iluminación: Frank Evin
Asistente de Iluminación: Core Van Den Brink
Nederlandse Opera: Robby Duiveman
Orquesta Estable del Teatro Colón
Coro Estable del Teatro Colón
Director: Miguel Martínez
Coro de Niños del Teatro Colón
Director: César Bustamante
Reparto  
Emperador Stephen Gould
Emperatriz Manuela Uhl
Nodriza Iris Vermillion
Barak Jukka Rasilainen
Mujer de Barak Elena Pankratova
Espíritu Mensajero Jochen Kupfer
Guardián del Templo Marisú Pavón
Aparición de un Joven Pablo Sánchez
Voz del halcón Victoria Gaeta
Hermano tuerto de Barak Mario De Salvo
Hermano Manco de Barak Emiliano Bulacios
Hermano Jorobado de Barak Sergio Spina
Voz de lo Alto Alejandra Malvino
Séquito de Espíritus Marisú Pavón
Florencia Fabris
Guadalupe Barrientos
Oriana Favaro
Carla Paz Andrade
Victoria Gaeta
Vanesa Tomas
CintiaVelázquez
Alejandra Malvino
Cecilia Jakubovicz
CelinaTorres
Verónica Cano
Voces de los niños no nacidos Oriana Favaro
Carla Paz Andrade
Victoria Gaeta
Marisú Pavón
   
   
   
   

De las 15 operas que compuso Richard Strauss 5 son autenticas e in disputadas obras maestras : SALOME, ELEKTRA, DER ROSENKAVALIER, ARIADNE AUF NAXOS y esta MUJER SIN SOMBRA ( DIE FRAU OHNE SCHATTEN ) que acaba de presentar el Teatro Colon. De ellas solo Frau no ha logrado ingresar totalmente en el repertorio habitual de los Teatros de Opera, los de Alemania y Viena incluidos. En el Colon no se representaba desde hace mas de 30 años.
Varios factores inciden en esta difícil inserción, En primer lugar la propia dificultad de montar la opera, que requiere una orquesta de primerísimo nivel, no solo como conjunto sino en el caso de algunos instrumentos con exigencias a nivel solista, un Director a la altura y 6 voces e interpretes de excepción, que no se oyen todos los días.
Además Frau es una opera exigente también con el publico y muy posiblemente ello haya incidido también en la menor cantidad de veces que se representa, Su libreto, de autoría de HUGO VON HOFMANNSTAHL,llamado por el autor “ drama fantástico “ esta repleto de simbolismos nada fáciles de desentrañar y apela mas al intelecto que a la emoción., Se suma a ello la complejidad de la orquestación de Strauss, que hacen de esta partitura lo que un americano llamaría un “ acquired taste “ es decir un gusto al que no se llega espontáneamente sino que se accede a el a partir de la frecuentación. Y prueba de ello fueron algunos conspicuos claros en las butacas del Colon al iniciarse el segundo acto. Un acquired taste es verdad, pero adictivo y me confieso adicto, ya que es una opera que me fascina y que he visto menos veces que lo que me hubiera gustado debido precisamente a relativa rareza de sus presentaciones.

El Teatro Colon reunió en esta oportunidad un equipo de gran calidad, digno de las ilustres figuras que figuraron en los elencos de presentaciones anteriores como EVA MARTON, DANISA MASTILOVIC, BIRGIT NILLSSON, RUTH HESSE GRACE HOFFMANN por citar solo algunos.

Para mi el trabajo mas notable por lo exigente de la parte fue el de IRIS VERMILLION, mezzo con una asombrosa extensión vocal, con un bellísimo y poderoso registro grave, que llego sin temor ni forzar la voz a los extremos agudos, en particular el que cierra el segundo acto. Es además una excelente actriz en un papel que en muchos momentos es el hilo conductor de la acción.,
No menos logradas fueron las actuaciones de las dos sopranos. MANUELA UHL, que viene desarrollando una importante carrera en teatros de Alemania y que lucio un timbre lírico de gran belleza, con toda la extensión requerida por el autor, al par que una presencia escénica totalmente compenetrada con la complejidad de su personaje que se mueve en el limite mismo de lo divino y lo humano .ELENA PANKRATOVA a quien el publico local ya conocía por su Alice Ford, fue una impactante Tintorera con un importante volumen vocal especialmente en la zona aguda, que nada envidio a las prestigiosas predecesoras que el Teatro ha conocido en su parte. JUKKA RAISAINEN, finlandés que ha hecho carrera partiendo de una celebre composición de El Holandés Errante y ha diversificado su repertorio incluyendo varios roles protagónicos de operas italianas, dio al personaje del Barak toda la belleza vocal y la humanidad que requiere. JOCHEN KUPFER fue un lujo como Mensajero, permitiendo que a la inversa de otras representaciones se presentara su parte en la versión integral. Me gustaría oír a STEPHEN GOULD en otro papel donde no tuviera que afrontar las exigencias casi imposibles de cumplir de Strauss. La voz es bonita y potente. El interprete sensible. Pero hay algunas notas de la partitura que escapan a su registro normal y que afearon su interpretación.
Un logro absoluto para IRA LEVIN que volvió a demostrar que el Colon ha dado el paso cierto al nombrarlo para Director Principal de la Orquesta. Y una noche de gloria de la misma, muy exigida por Strauss, que permitió APRECIAR UNA VEZ MAS LA VIEJA MAXIMA DE QUE NO EXISTE UN GRAN TEATRO DE OPERA SIN UNA GRAN ORQUESTA EN EL FOSO.
Bellas las participaciones del coro y del coro de niños y muy solvente la actuación de todos los comprimarios argentinos, en especial el trío integrado por MARIO DE SALVO, EMILIANO BULACIOS y SERGIO SPINA como los tres hermanos de Barak, perfectamente afinados y de una excelente actuación escénica.

No me gusto la regie, La opción por la escenografia minimalista, con paneles pintados todos iguales a si mismos, donde sobre un fondo blanco se pintaron figuras y símbolos dando la idea de que estamos en la presencia de un misterio esotérico, puede ser adecuada para por ejemplo las escenas celestiales, pero al ser mantenida a lo largo de toda la opera se vuelve monótona y estática, agravando los problemas inherentes a la obra. Con todo, el director ANDREAS HOMOKI demostró ser un hombre de teatro con una marcación excelente de los movimientos actorales

En suma una gran versión de una opera que si va a demorar otros 30 años en volver, lamentablemente he visto por última vez.

Luis G. Baietti