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Colaboradores

TOSCA
Ópera en tres Actos

Libreto de Luigi Illica y Giuseppe Giacosa
Música de Giacomo Puccini

Reparto  
Floria Tosca Sabrina Cirera
Mario Cavaradossi Mariano Spagnolo
Barón Scarpia Juan Salvador Trupía y Rodríguez
Angelotti Cristian de Marco
Sacristán Leandro Sosa
Spoletta Ramiro Pérez Gastañaga
Sciarrone Augusto Nureña
Carcelero Cristian de Marco
Coro Nacional de Niños
Directora: María Isabel Sanz
Coro y Orquesta
Director: Mtro. Antonio María Russo
Dirección Escénica: Leonor Manso
Escenografía e Iluminación: Gonzalo Córdova
Vestuario: Ponchi Morpurgo

Teatro Avenida de la Ciudad de Buenos Aires
Función del 28 de Octubre de 2012

È buona la mia Tosca...

La Temporada 2012 de Juventus Lyrica se cierra con este capolavoro de Puccini que desde su estreno en Roma en 1900 viene cosechando aplausos y es garantía de público. Buenos Aires es testigo de ambas cosas, pues desde su presentación en nuestra ciudad, apenas unos meses después de su estreno mundial (siendo la primera ciudad que conoció la ópera fuera de Italia) se ha transformado en uno de los títulos que más veces subieron a nuestros escenarios.
La programación entraña tantas certezas (seguridad de asistentes) como desafíos (Inevitables comparaciones) y de las dos cosas tuvimos en esta Tosca.
La puesta de Leonor Manso se encuadró en una versión tradicional, rica en su realismo (estupendo el abordaje de Scarpia a Tosca y el asesinato del Barón) sin que esto impidiera ciertas convenciones útiles para acentuar los apartes de la protagonista, casi carentes de acción, ante la acechante ronda de Scarpia, y fiel al libreto en muchos sutiles detalles, como por ejemplo, patentizar el asco que le causa a Tosca ver a Mario herido y ensangrentado tras su tortura.
Menos feliz resultaron el Tedeum con el que se cierra el Primer Acto y los momentos previos al fusilamiento de Cavaradossi, un tanto estáticos por demás.
La escenografía inspirada en la obra de dos artistas italianos de principios del Siglo XX, De Chirico y Modigliani y el vestuario de gratísimo diseño y bien principios del S. XIX jugaron entre sí acertadamente, presentándonos complementariamente la época de la acción y la de los primeros éxitos de esta ópera y aportaron un margen de reflexión nada caprichoso en la lectura de la pieza. Una iluminación más sugerente le haría más justicia, sobre todo al diseño del Segundo Acto.
Desde lo musical, Tosca, es una obra que se las trae. Puccini crece en su paleta de orquestador y requiere mucho de los cantantes de los que exije voces de excelente calidad a la par que cualidades histriónicas y dramáticas dignas de un primer actor.
Sabrina Cirera es una soprano lírica de bella voz y grato timbre, rica en matices, pero lejos del "ideal" soñado para este rol. Sin embargo su compromiso fue tal que puso de manifiesto su valor como artista y creó una protagonista creible, explorando la fragilidad e ingenuidad del personaje y dando prueba de su evolución a lo largo de la obra.
Bellos resultados obtuvo en los dúos con Mario. Nos brindó un "Vissi d´arte" sentidísimo y se superó a si misma en el enfrentamiento con Scarpia. Tosca no es, al menos por ahora, el rol que le aportará más fama, pero con su entrega dió prueba de ser una esperanzadora promesa de nuestra lírica.
El Cavaradossi de Mariano Spagnolo contó a favor con su bella voz, la que por momentos se desluce por algunos defectos de emisión, y que gana el favor del público con sus seguros agudos que salen sin esfuerzo y sin nervios. Su "Recondita armonía" voló alto, aunque su "E lucevan le stelle" resultó un tanto ñoño. Tal vez una pizca máyor de matices y una actuación más suelta pudiera ponerlo en un escalón aún más alto, y hacemos votos por que lo logre... porque capital no le falta.
Juan Salvador Trupía y Rodriguez debutaba su Scarpia y este jóven intérprete demostró tener valores que, confiamos, se desarrollen conforme a las espectativas que despertó en nosotros.
Su voz corre y responde a las exigencias de un rol tan preponderante y su interpretación dramática resultó convincente en general. Esperamos que el tiempo le afiance la seguridad y haga lucir en plenitud lo que se vislumbró en el escenario.
Muy bien Cristian De Marco en sus dos personificaciones. Su voz de bajo y su compromiso escénico son garantía.
Interesante el Sacristán de Leandro Sosa, cantado y actuado con igual acierto.
Ramiro Pérez Gastañaga y Augusto Nureña resultaron unos correctos esbirros, lo mismo que el niño Tomás Benitez como el pastor.
El Coro no se destacó por su empaste y algunos desajustes en tiempo fueron notorios en sus breves presentaciones.
El Mtro. Russo tendió a aplacar el fuego que enciende más de una página de esta partitura y ello restó cierto impacto aunque el resultado de conjunto fuera por demás interesante.
Un Teatro lleno respondió con fervor a esta Tosca, ovacionando a algunos de sus intérpretes y llevándose la dicha de haber compartido un espectáculo de buen nivel ...
è buona la mía Tosca... aún 112 años después.

por el Prof. Christian Lauria
para www.operaintheworld.com