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LOS CUENTOS DE HOFFMANN

Música de Jacques Offenbach
Libreto de Jules Barbier y Michel Carré

Teatro Roma de la Ciudad de Avellaneda
Función del 30 de Septiembre de 2012

Jacques Offenbach, que fue reconocido en su época como el rey de la opereta francesa, legándonos joyas del género como "Orfeo en los Infiernos", "La Bella Helena" o "La Vida parisina" -por citar sólo tres títulos de su vastísima producción- intentó probar suerte en el terreno de la Ópera al componer estos Cuentos de Hoffmann que quedaron inconclusos cuando lo sorprendió la muerte.
El material que dejó el autor era mucho y con su música misma, se logró redondear la obra, aunque no hubo acuerdo acerca del orden de las escenas, y es por eso que, aún hoy, cada puesta determina la sucesión de las tres historias que nos cuenta el poeta protagonista entre el prólogo y el epílogo.
Desde su estreno en 1881, la obra se representó con suceso y su riqueza permitió lecturas de lo más diversas según fuera el ángulo de enfoque de sus directores, apuntando a lo fantástico, a lo dramático, a lo patológico, etc. etc.
Obra compleja si las hay, estos Cuentos exigen un amplísimo reparto que abarca todos los registros vocales, cantantes-actores de gran ductilidad, así como también una orquesta capaz de superar las dificultades que se ocultan detrás del melodismo de su escritura musical.
La versión que presentó el Teatro Roma y que el público acompañó colmando la sala, dió cuenta de algunos aciertos y volvió a llamarnos a la reflexión sobre algunos tópicos que intentaremos desarrollar en las líneas que siguen.
En el elenco que protagonizó la función a la que asistimos, debemos destacar a la soprano Luz del Alba Rubio quien encarnó una deliciosa Olympia desde lo escénico, cuidando los detalles en la recreación de la muñeca de la que se enamora Hoffmann, y cantando con buena línea, clara dicción y seguras coloraturas, las que no rehuyeron una pléyade de sobreagudos. Cerradas ovaciones coronaron su labor.
La Antonia de Marina Torres lució una bella voz de grato timbre y parejo rendimiento a lo largo del registro, aunque con una propensión al vibrato un tanto marcada. Tal vez una mayor indagación en el rol lograría una interpretación más completa y haría lucir con más justicia sus valores.
María Soledad Espona en el rol de Giulietta partió de una deslucida barcarola para ir creciendo en los dúos y concertantes en los que tuvo un muy buen desempeño. Lució una gratísima figura, ideal para el papel.
Muy interesante resultó el Nicklauss de Joel Damián Ramirez, quién tiene una voz con una presencia que gana la escena y corre con seguridad. Acertada fue la elección de un contratenor para este rol, normalmente servido por mezzo sopranos.
Los cuatro villanos no encontraron en Luciano Straguzzi a su intérprete ideal.
Su voz sonó despareja y con un volumen limitado. Desde lo escénico su lectura de los roles recurrió a ciertos clichés y patentizó indefinición a la hora de mostrar la idea profunda del mal que representa en la vida del poeta protagonista.
Poco feliz encontramos a Diego Miguel encarnando a Cochenille, Pitichinaccio y a Franz. Lo fantástico del primero, lo repugnante del segundo y lo grotesco del tercero fueron reducidos a caricaturas que deslucieron aún el planteo musical de cada rol.
Leonardo Pastore encarnando este tremendo rol protagónico, fue de menor a mayor a lo largo de la velada a medida que el personaje se acerca al lirismo más afín a sus medios y su sensibilidad.
Nos presentó un poeta decadente en el prólogo, interpretando con justeza la Balada; cumplió en el acto de Olympia; estuvo al límite de sus posibilidades en los dúos y concertantes con Giulietta; lució sus medios con Antonia; y cerró la función con acierto.
Tal vez el rol de Hoffmann no sea el que más convenga a sus valores, que son muchos, y me pregunto si no valdría la pena recorrer un repertorio donde sus media voz, su fraseo, su timbre, tuvieran un campo más fértil.
En cualquier caso, Pastore cumplió con Hoffmann. Será tal vez que creemos que nuestro artista vale más que para cumplir.
El Coro y la Orquesta presentan un nivel de desajustes que conspiran contra el esfuerzo de cualquiera.
En muchas ocasiones hemos repetido que los buenos resultados no se alcanzan normalmente sino tras una sucesión de prácticas y por ello compartimos la idea de que hay que plantearse desafíos que nos hagan superar la medianía de lo seguro. Pero para ello se requiere un compromiso, un estudio y una profesionalidad que no quedaron de manifiesto esta noche.
El Coro sonó carente de empaste, particularmente en las voces masculinas, y la sutileza necesaria para páginas tan memorables como la Barcarola, no fue, precisamente, una de sus virtudes.
La Orquesta presentó ciertos arranques erráticos en las cuerdas y temerarios desajustes en los vientos por lo que, en más de una ocasión, el Mtro. Tello tuvo que apelar al forte y al fortísimo para amalgamar el sonido, con la consiguiente pérdida de riqueza en los matices.
Es una pena que una Orquesta estable no logre resultados de una calidad más digna, y sé que en ello no tiene menor importancia los recursos que se destinan a sus músicos.
La puesta de Jorge Luis Podestá luchó contra la escasez de medios y logró escenas gratamente plásticas, como las del prólogo y la casa de Antonia, y otras menos felices.
Injustificable resultó la inclusión de un parlamento hablado como introducción a la escena de Olympia.
La limitación de los recursos a la hora de montar una ópera es siempre un enemigo feroz, y esa ferocidad crece proporcionalmente a las dimensiones de la obra a poner en escena.
Aplaudo el trabajo, la lucha y las ganas con que nuestros artistas se lanzan a la Quijotada de apostar por la Cultura y sueño con que un día aprendamos (y aprendan especialmente quienes ocupan lugares de gestión y acción) que apoyar en serio estos trabajos nunca es un gasto sino más bien una inversión. De otra manera, como supo decir Belgrano, "nunca seremos más que lo que tristemente somos."

ELENCO  
Hoffmann Leonardo Pastore
Olympia Luz del Alba Rubio
Giulietta María Soledad Espona
Antonia Marina Torres
Lindorf
Coppelius
Dapertutto
Miracle
Luciano Straguzzi
Nicklauss Joel Damián Ramirez
Madre Miriam Casanova
Cochenille
Pitichinaccio
Franz
Diego Miguel
La Musa Eleonora Noga Alberti
Nathanael Gabriel García
Spalanzani Pablo Scaiola
Luther/Crespel Antonello Tramonti
Hermann Luciano de Glyndenfelt
Andrés Fernando de Glyndenfelt
Stella María Cristina Navone
Coro del Instituto de Música Municipal de Avellaneda
Director: Mtro. Armando Garrido
Orquesta Municipal de Avellaneda
Director: Mtro. César Tello
Regisseur Jorge Luis Podestá
Escenografía: Ana Rodriguez Quiroga
Vestuario: Teatro Argentino de La Plata
Iluminación: Omar Morali

Por el Prof. Christian Lauria
para www.operaintheworld.com