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LA FORZA DEL DESTINO (2º elenco)

La Forza del destino 2º elencoMúsica de Giuseppe Verdi
Libreto de Francesco María Piave modificado por Antonio Ghislanzoni

Director musical: Mtro. Renato Palumbo
Director de Escena, Escenografía,
Vestuario e Iluminación:
Hugo de Ana
Director del Coro Estable: Mtro. Peter Burian
Reparto  
Doña Leonora de Vargas María Pia Piscitelli
Don Álvaro Emmanuel di Villarosa
Don Carlos de Vargas Fabián Veloz
Padre Guardián Paolo Battaglia
Preziosilla María Luján Mirabelli
Fray Melitón Luciano Miotto
El Marqués de Calatrava Mario De Salvo
Trabuco Gabriel Centeno
El Alcalde Gustavo Feulien
Curra Guadalupe Barrientos
Médico Fernando Grassi
Orquesta y Coro Estables del Teatro Colón de Buenos Aires

 

Función del 4 de Mayo de 2012
Teatro Colón de Buenos Aires

En esta ocasión no abundaré en analizar las características de la puesta en escena de esta obra de un Verdi maduro y consagrado, pues tal tarea ya la ha llevado adelante el Dr. Leal en su crítica al primer elenco. Sólo sumaré dos palabras sobre el particular. Últimamente he notado que muchos directores de escena en su afán de volver menos estáticos algunos pasajes de las óperas, marcan algunas situaciones o movimientos que quedan en contradicción con el texto que en ese momento se está interpretando en el escenario. Son detalles, claro, pero a veces su superabundancia desdibuja una situación... Cito algunos ejemplos al azar en esta puesta: En el final del primer cuadro, tras la muerte de su padre, Doña Leonora se queda junto a él y sólo huye con Don Álvaro, con lo que resulta difícil de entender la aparición de la dama travestida en la taberna del cuadro siguiente; en su llegada al Monasterio Doña Leonor dice:"En esta soledad expiaré el error..." ¿Qué necesidad hay de hacer aparecer en escena unos monjes que deben pertenecer al coro interno señalado por Verdi en la partitura?; Si Melitón entrega la olla a los mendigos mucho antes de decir eso mismo y éstos se van del escenario en ese mismo momento ¿a quíen expulsa el irascible fraile mientras exclama "Fuera de aquí!!!!" en un escenario desierto?; ¿Cómo se entiende que la escena del Cuadro I del Acto III se inicie con una escaramusa militar y cañonazos mientras el coro interno canta "Atención al juego...!" refiriéndose a la partida en que será esquilmado Don Carlos...?....
En fin... Por lo demás fuera de estos detalles, como dije, comparto los conceptos de la crítica del estreno.
En lo musical el Mtro. Palumbo encaró una lectura de la partitura decididamente ardorosa que no siempre resultó la mejor aliada de los cantantes que tuvieron que luchar con una predilección por los fortes y los fortissimos que se alzaban como barreras entre el escenario y la sala, llevando al elenco al límite de sus posibilidades.
Por otra parte, tal vez por mi ubicación en la sala se percibió un desbalance entre la percusión y los bronces frente al resto de la orquesta que no favoreció el resultado general.
En cuanto a las voces de este elenco, muchas de ellas ya conocidas por el público del Colón por ser artistas argentinos o por haberse presentado ya en otras ocasiones en esta Sala, nadie puede dudar de su calidad y valía.
Riqueza tímbrica, buen fraseo, volumen medio, grato color, son elementos que ya nos han mostrado en diversas ocasiones la Piscitelli, la Mirabelli, y Veloz, por ejemplo, pero enfrentados a la concepción sonora del Director no siempre salieron bien parados.
Las voces que requiere Verdi deben enfrentar una partitura difícil, llena de matices y exigencias. Una soprano dramática o en su defecto una spinto de contundentes graves , un tenor que pueda navegar desde el lirismo al heroísmo, y un bajo profundo y con gran autoridad no fueron lo que hallamos en esta Forza.
Frente a esta carencia resulta imprescindible que se modere la sonoridad orquestal, el manejo del tempo y el balance, si no se quiere poner en serias dificultades el resultado final.
Más allá de lo dicho, el gran triunfador de la noche fue el barítono Fabián Veloz que se mostró muy efectivo y que nos brindó una "Urna fatale..." digna de recordar.
María Pia Piscitelli se reservó para el último acto en el que brindó lo mejor de si, con una interesante interpretación de la hermosísima "Pace... Pace mio Dio....!"
El Tenor anunciado inicialmente para estas funciones (Gustavo López Manzitti) tuvo que ser reemplazado por padecer faringitis y en tal trance se hizo cargo del rol de Don Álvaro Emmanuel di Villarosa quien mostró un decidido compromiso por afrontar el rol, más allá de que no fuera este el que le permitiera lucir mejor sus cualidades que no son pocas.
Su esfuerzo le jugó algunas malas pasadas hacia el final de la obra. Igualmente resultó muy meritoria su labor vistas las circunstancias.
Paolo Battaglia está muy por debajo de los requerimientos del Padre Guardian. Su escaso volumen volvió casi inaudibles algunos pasajes y sucesivos percances en sus entradas en el trío final deslucieron una página de las más bellas que escribiera Verdi.
María Luján Mirabelli fue de menor a mayor y tras una tibia presentación en la escena de la Taberna, nos brindó un interesantísimo "Rataplán" rico en intención, lleno de gracia, y muy bien cantado.
Luciano Miotto a quién le habíamos aplaudido, hace ya varios años, su Melitón en el Teatro Avenida, no tuvo una noche todo lo prolija que se hubiera deseado, pero resultó gracioso y cantó con buena voz.
Muy interesante fue el Marqués de Mario De Salvo.
El resto del elenco cumplió con solvencia.
Muy bien la participación del coro tanto en lo musical como en la compenetración dramática que cada una de sus intervenciones requirió.
El resultado general fue de discreto a bueno, pero no mucho más.... y es una pena, porque no es producto del capital de los artistas sino de los criterios que se imponen al seleccionar los elencos en relación con las obras, al levantar la batuta, o al dirigir un teatro.

Por el Prof. Christian Lauria
para www.operaintheworld.com